lunes, 31 de marzo de 2014

Enfermedad, ¿culpa de quién?

   Vivimos en una sociedad: culpígena. Decimos; “le dio diabetes por; obeso, “hipertensión; por estrés”, “déficit de atención; por los padres que no le ponen límites”, “Asperger; por una madre refrigerador”. Todos estos, conceptos erróneos.


   La gente más “preparada”, se ha ocupado, de buscar la culpa de la enfermedad (propia o ajena), entre los antepasados. Utilizando las constelaciones, o las regresiones a otras vidas, encuentran que el responsable del cáncer; es un abuelo asesino, o una tatarabuela bruja; por decir lo menos. Quienes gustan de la filosofía oriental, hablan del karma.

   Esta forma de pensar, implica: una actitud negativa de origen. Como hay una culpa (o pecado), se implica que esta habrá de pagarse, y no será posible la curación. He visto gente con un dolor de cabeza impresionante, que rechazan el tratamiento o curación, pues están convencidos… ¡que lo merecen!

   La manifestación más real de la curación: son las leyes naturales. La medicina basada en ciencia, estudia estos fenómenos. Gracias al avance de esos conocimientos, hoy día, es posible curar… un gran número de enfermedades. Hace menos de 100 años, la gente moría de; apendicitis, neumonía, viruela, peste bubónica etc. Todo ello ha cambiado, gracias a recursos como; la higiene pública, las vacunas, los antibióticos, las técnicas asépticas de cirugía, o las técnicas de imagen.

   Sin embargo…¡aún se culpa al enfermo y sus familiares!. Dice la comadre: “¡cómo no le iba a salir tonto el niño, siendo la mamá así de chismosa!”. 
  
   El tristemente célebre psicoanálisis, se ocupó durante demasiado tiempo, de buscar culpas entre; los padres, una tía, o el propio enfermo. Condiciones como; la esquizofrenia, el trastorno bipolar, ciertas formas de depresión, Tics, insomnio, dolores “inexplicables”, etc. se atribuían a causas psíquicas (el inconsciente). El avance de las neurociencias; dio al traste con estas alucinadas teorías. Lo impresionante (y desesperante), es que aún existen en nuestra sociedad, tabúes hacia las condiciones mentales.

   El bullyng social, hacia los trastornos de la psique, es impresionante. La infeliz madre de un niño con; Asperger, déficit de atención o bipolaridad; tienen que cargar sobre sus hombros, no solo la condición del hijo (a), pero además, la “culpa de su problema”. Como el mítico Pípila, cargan una enorme piedra a la espalda. Lo peor; nadie ve peso que lleva en su alma. 

   Nuevamente; la ciencia ha proporcionado, una enorme cantidad de recursos, para paliar o curar estas condiciones. El más importante alivio; la verdad científica.  Sabemos que la mayoría de los trastornos mentales, tienen un origen orgánico, como pueden ser; herencia, daños durante el desarrollo, traumatismo craneal, etc…Es oportuno decir, que hay tratamientos muy efectivos como; medicamentos o terapias de diverso tipo, que minimizan, o curan estos problemas.

   En resumen; La culpa, nos impide buscar la curación. Olvidamos que la salud y felicidad: son naturales al hombre. La medicina basada en ciencia, ha cambiado para siempre y para bien: la enfermedad.

    Al pasar, vio a un hombre ciego de nacimiento. Sus discípulos le preguntaron: "Maestro, ¿quién ha pecado, él o sus padres, para que haya nacido ciego? ","Ni él ni sus padres han pecado, respondió Jesús; nació así para que se manifiesten en él las obras de Dios. Juan  9:1-3.


  

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